.
"La Iglesia era el segundo maltrato que padecíamos las mujeres", afirma indignada Ana María Pérez del Campo para desmontar la teoría de la Conferencia Episcopal, que el lunes pasado, en boca del obispo de Alcalá de Henares, Juan Antonio Reig Pla, vinculó la violencia de género con los nuevos modelos de familia.
Esta mujer tardó nueve años en separarse de su marido, que la maltrató psicológica y físicamente desde que se casaron, en 1956. "Los tribunales eclesiásticos prolongaban el proceso judicial porque creían que así, cansadas de esperar, las mujeres volveríamos al redil", explica esta mujer de 74 años.
"En mi época, cuando todas nos teníamos que casar por la Iglesia, había un maltrato feroz, pero las mujeres no levantaban la cabeza del suelo y por eso no se sabía nada. De hecho, es en este tipo de familias tradicionales donde más se da el maltrato", añade.
Ana María dijo basta a los 25 años, con dos hijos y embarazada del tercero. Volvió a casa de su madre, pero esta no quiso ayudarla a separarse. "El tenedor no se debe coger nunca por las púas", le advirtió. Ana María trabajó de fisioterapeuta en un hospital sin el permiso marital que necesitaban entonces las mujeres y, poco a poco, salió adelante.
Ahora dirige la Federación de Mujeres Divorciadas y Separadas, dedicada a prestar ayuda y asistencia legal a las mujeres maltratadas por al violencia machista.
Fuente
.
29/12/10
"La Iglesia ha sido nuestro segundo maltrato"
Publicado por
qaesar
a las
17:18
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)



0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada