31/05/11

Una canción contra las balas

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Los niños juegan en la guardería de La Estanzuela, un barrio de Monterrey, y desde la calle se oye el estruendo de los fusiles de asalto vomitando balas. Son dos grupos de narcos que saldan sus cuentas.

La profe, Martha Rivera Alanis, pide a los críos que se echen al suelo. Sus palabras suaves y serenas ocultan el tableteo de las armas de fuera, y logran que en el aula no se escuche un lamento, un lloro, un grito de espanto.

"¿Vamos a cantar una canción?" "Si las gotas de lluvia fueran de chocolate me gustaría estar ahí... ¿Quién quiere chocolate?" "¡Yo!".




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