29/01/12

Nacionalismos en volandas


Foto, Joan Sánchez, El País

Había una vez un partido nacionalista que, como todos los de su especie, tenía problemas de identidad. Habían tomado ya muchas medidas para solucionarlo, pero el pueblo les pedía cada vez más.

Un día se les ocurrió montar una aerolínea que uniese su nación con el resto del mundo, sin que los visitantes tuvieran que pisar tierras contaminadas.

Las administraciones públicas de aquel país metió en aquellos aviones mogollón de millones de euros, incluso durante los años de crisis, a través de múltiples empresas con capital público. Pero la empresa seguía siendo un agujero sin fondo.

Hasta que un día, en pleno fin de semana, dejó de volar. Ni los dueños privados ni los públicos avisaron del cierre, y miles de personas se quedaron con los ojos a cuadros y el pasaje en la boca.

Hace no mucho tiempo, un grupo de privilegiados se pusieron enfermos de repente y montaron un follón similar, pero a mayor escala. Aquella vez, las autoridades sacaron al Ejército a las pistas y aquellos tipos fueron llevados ante el juzgado.

Esta vez, la solución que escupen los altavoces de las salas de espera es que cada cual se compre un nuevo billete. Si lo encuentra, claro.

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