En principio el día señalado era el miércoles, pero el alumnado del instituto Pilar Lorengar de Zaragoza no ha esperado para encerrarse y, esta noche, al menos medio centenar de alumnos y alumnas dormirán en el centro, a pesar de los impedimentos puestos por el director.
El viernes pasaron por las clases para informar de sus intenciones. Lo plantearon al profesorado, y una docena parecía dispuesto a acompañarles en el encierro. El lunes empezó a disminuir el apoyo entre el profesorado a medida que aumentaba entre el alumnado.
Y esta tarde se han encontrado con las excusas de los profesores, "los que vienen con las camisetas verdes todos los miércoles nos han traicionado con la excusa de que el encierro iba a ser una fiesta. Y lo tenemos muy claro: quien piense que esto es una fiesta se irá a casita. Aquí estamos para protestar por los recortes, no para hacer un botellón", decía una muchacha aferrada a su saco de dormir.
El director ha puesto todo tipo de problemas y excusas para impedir el encierro. Pedía un documento firmado por parte de los padres responsabilizándose del encierro, a lo que se han negado por, entre otras razones, su ineficacia legal. El único documento válido era el escrito firmado por padres y madres permitiendo el encierro de sus hijos. Además, alegaban, sentaría un precedente muy peligroso para futuros encierros en otros centros.
Tampoco ha permitido la entrada al gimnasio, separado del instituto y con baños, a pesar de las pacientes y sensatas razones dadas por los padres y madres presentes. Al final, el director no ha cedido en su postura y los ha dejado en la calle, dentro de la verja del instituto, pero al aire libre. Sin baños, sin luz y sin agua.
Ninguno de los más de cien profesores y profesoras del instituto se ha dignado acompañarles en su protesta. Por contra, han sido los padres y las madres quienes se han ido acercando al centro para solidarizarse con el encierro o quedarse a pasar la noche. Cincuenta chavales, con la complicidad de sus progenitores, han sacado los colores a un centenar de profes y han puesto en ridículo a un director que no ha sabido gestionar una sencilla protesta de la comunidad educativa a la que debería servir.
Mañana miércoles, padres y madres y niños y niñas de los colegios públicos Domingo Miral, en Torrero, Sáinz de Varanda, en La Paz, y Basilio Paraíso, en la calle Supervía, se encerrarán en los centros a partir de las 15:00 horas para pasar la noche en ellos.
La iniciativa ha partido de las Ampas o de grupos de padres y madres, aunque en algunos casos ha participado parte del profesorado. La asamblea de la Marea Verde celebrada esta tarde ha decidido extender los encierros por los centros y concentrarlos los próximos miércoles 6 y 13 de junio.
Por su parte, delegados y delegadas sindicales se han encerrado indefinidamente esta mañana en el Servicio Provincial de Educación, en la calle Juan Pablo II de Zaragoza, en defensa de la enseñanza pública.