3/6/14

Estimado Juan Carlos I: Una carta de retrón a retrón


Nadie está libre de la discapacidad. Algunos la tenemos ya de jóvenes, y a la mayoría os llega cuando os vais haciendo mayores. Ni siquiera los reyes se salvan. Ahora que parece que te va tocando a ti, yo espero que comprendas algunos problemas humanos que deberían haberse resuelto en tu Reino hace mucho tiempo ya... (Carta abierta del eurodiputado electo por Podemos Pablo Echenique en diciembre de 2012 aprovechando que el rey se rompió unos huesos)







Estimado Juan Carlos I:

Hace poco te dirigiste a todos los españoles y nos hablaste de "la política grande", la política con mayúsculas... Criticaste también el "desapego" que percibes en tus súbditos hacia las instituciones. Como tú mismo eres una institución y un ejemplo de "política grande" es normal que no comprendas el asunto. Pero no te preocupes. Yo, que soy pequeño y una no-institución, como casi todos tus súbditos, te lo voy a explicar.

Lo que sucede es que cualquier persona que tiene dos dedos de frente y que ve, simultáneamente, la riqueza que hay en tu Reino y un problema grave que tiene un ser humano concreto se vuelve inmune a todo tipo de falacias de realpolitik.

Si le dices que no hay dinero, sabe que mientes. Si le explicas que se necesitan muchos consensos, te replica que no sabe qué estás esperando para convocar la reunión. Si le argumentas que es complicado llevar a cabo tan utópica acción, te mira con suspicacia ya que sabe que no lo has intentado, y entonces duda, con razón, de que conozcas fehacientemente el nivel de complicación que tal solución conllevaría. Si le dices que no se puede, te replica que "sí se puede". Si le preguntas ¿cómo?, te contesta que "como sea".

Ésta es la actitud que todo bien nacido toma cuando hay un problema en su familia. Si tu hija tiene un accidente, si tus padres tienen una enfermedad grave, si van a desahuciar a tu hermano, todo se detiene. Todos los recursos de la familia se ponen a disposición del problema. No valen excusas, no hacen falta consensos, no se califica de "utópica" la posibilidad de una solución...

Resulta que esto de ser retrón, o "súbdito minusválido", puede ser un problema bastante gordo. Especialmente si no tienes medios. Por eso, como con el hambre, los desahucios o el paro, si le intentas vender la moto de la sensatez, la "política grande", el pragmatismo y otras carcamusas a un discapacitado, lo más probable es que te mire de reojo y luego te atropelle con la silla.

El retrón cargaría contra ti con furia homicida porque tiene un problemón y entiende, con tino, que resolverlo es lo primero. Antes que hacer autopistas nuevas, antes que los aeropuertos vacíos, antes que otras olimpiadas de mentira en Madrid y antes que seguir metiéndoles dinero en los bolsillos a los millonarios...

Por eso, y sin alegrarme en lo más mínimo de tus problemas médicos, como no me alegro de los de nadie, déjame que te diga que albergo una pequeña esperanza de que todo el tema de tu cadera y los cambios en tu estilo de vida que ello acarreará, te hagan comprender un poco los problemas diarios a los que se enfrentan tus súbditos minusválidos. 

Atentamente,

Carta de Pablo Echenique en diciembre de 2012 (extracto)


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