En un examen de ingreso a un colegio de Primaria en Hong Kong había un ejercicio un tanto curioso. Los niños, de seis años, tenían 20 segundos para averiguar el número que tenía la plaza que ocupaba el coche aparcado.
Los niños suelen ser más hábiles en la resolución de determinados ejercicios porque sus mentes no suelen recurrir a encontrar qué serie matemática pueden seguir unos números, como podría ser este caso. Por ello utilizan lo que algunos psicólogos llaman 'pensamiento lateral', con el que resuelven problemas de una manera indirecta y más creativa.
La mayoría de los niños vieron el problema como un acertijo y hallaron el resultado. Es cuestión de darle la vuelta al dibujo, porque puede que esté al revés.
Fuente


No hay comentarios:
Publicar un comentario