1/9/15

Policías visitan a una ciclista en su trabajo tras tener una discusión con ellos en Zaragoza





Una ciclista tuvo hace unos días un pequeño encontronazo en una calle de Zaragoza con una patrulla de la Policía Local por arrancar antes que su coche en un semáforo. Tras discutir con ellos sobre la normativa municipal, la mujer se fue al trabajo, a donde una hora después se presentaron los dos agentes para "informarle" de la normativa. Así lo cuenta ella:

Soy ciclista habitual. Uso la bici a diario para ir a todos sitios, no sólo es una forma de ocio, es además mi forma de moverme. Digo esto porque quiero dejar claro que me preocupo por conocer la normativa, mis derechos y obligaciones, y que además la respeto. Soy de esas ciclistas que nos paramos en los semáforos en rojo, aunque muchas nieguen nuestra existencia.

He tenido muchas broncas y encontronazos, tanto con autobuses, coches y policías (locales y nacionales) pero ninguno como el que me ocurrió el otro día. Fue el 25 de agosto de 2015, sobre las 16.15, en Zaragoza, en el semáforo de la calle Mayor con la intersección de Don Jaime, calle de un solo carril. Al llegar al semáforo había un coche de policía local parado (coche XYA, matrícula 1234 CAB), esperando a que se pusiera en verde.

No estoy dispuesta a tragarme los humos de su tubo de escape, así que me fui lentamente por su derecha hasta colocarme en paralelo entre el vehículo y la acera, nunca rebasando la línea del paso de cebra. Ellos por supuesto me vieron. Cuando el semáforo se puso en vede inicié la marcha y ellos también lo hicieron, hasta adelantarme de manera peligrosa unos pocos metros más adelante.

En ese momento les grité que deberían aprenderse la normativa, ellos echaron los intermitentes y me hicieron ladearme. Bajaron del coche y me dijeron que les repitiera lo que les había dicho, yo les contesté que lo que habían hecho no estaba permitido y que yo tenía derecho a salir antes que ellos, que tendrían que haber salido detrás de mi. Me dijeron que no, que si había llegado después mi lugar era detrás de su coche. Yo les argumenté que siendo una bici y hasta que se pinten los espacios reservados para bicis delante de los semáforos (como el caso de Independencia) puedo ponerme en paralelo y salir antes que ellos. Comenzó una discusión absurda y repetitiva, hasta que uno de los agentes la zanjó con un “que no le vuelva a ver en paralelo a un vehículo”. Me dejaron seguir y continué la marcha hasta mi centro de trabajo, varias calles más adelante.

Simplemente esa situación ya me llama la atención. Es evidente que en el semáforo me habían visto (estaba a escasos centímetros de su coche) y en lugar de decirme que qué hacía allí si estaba infringiendo la normativa (según ellos), deciden intentar pasar antes que yo y además me rebasan cuando ya había iniciado la marcha. Por supuesto sin dejar ni un metro de separación y generando una situación de peligro totalmente evitable.

Pero lo sorprendente viene una hora después. Estaba trabajando cuando hacia las 17.30 me avisa una compañera de que una pareja de policía local me había venido a buscar. Dejo mi puesto y voy a su encuentro. Lo primero que les pregunté es que cómo sabían que estaba ahí. Ellos me contestaron que me habían visto subir la persiana y aparcar mi bici y que sólo querían informarme. Me enseñaron unos folios con la normativa y me explicaron que podía pisar el paso de cebra, pero no ponerme en paralelo a los coches (cosa que por cierto, habiendo consultado diversas fuentes, no es exactamente así); o que en todo caso, podría pedir permiso al coche que estuviera el primero para que me dejara pasar... Absurdo.

Yo no salía de mi asombro. No conozco a nadie a quien la policía local le haya ido a ver su lugar de trabajo por un incidente que le haya ocurrido en la vía pública. No me imagino a un paleta bajando de la obra, a una banquera saliendo de su oficina o a una profesora dejando de dar clase. Esto dio una imagen muy negativa de mí, y tuve que justificar su visita y dar unas explicaciones que no tenía porqué dar. Lo que generó esta pareja de policías locales fue una situación de acoso y hostigamiento inaceptable e incluso me atrevería a decir que ilegal.


Fuente


No hay comentarios:

Publicar un comentario